Capitán destituido de portaviones de EEUU afectado por coronavirus es alabado como un héroe

El capitán del portaviones nuclear estadounidense USS Theodore Roosevelt, destituido por su manejo del brote de COVID-19 registrado en el navío, fue aclamado como héroe por las tropas a su partida, según muestran varios videos publicados el viernes en redes sociales.

En las imágenes se ve al capitán Brett Crozier, retirado de su cargo el jueves luego de que su carta de advertencia a la Armada fuera filtrada a la prensa, dejar el barco mientras pasa en medio de decenas de marineros que le hacen un pasillo de honor.

A medida que avanza, sus tropas se despiden silenciosamente con un saludo militar al capitán a medida que él se acerca, y cuando ya llega a la pasarela del barco, se escucha a los marineros gritar «¡Capitán Crozier, capitán Crozier!», mientras aplauden.

Al bajar de la pasarela, el comandante del portaviones saluda a la tripulación con la mano antes de subir a un auto que le espera. 

En una carta de cuatro páginas a sus superiores que fue filtrada por el San Francisco Chronicle, Crozier solicitó la evacuación inmediata de su barco, luego de que se registraran múltiples casos de COVID-19.

«No estamos en guerra. Los marineros no necesitan morir», escribió el capitán en esa carta publicada el martes por el diario californiano.

Pero el secretario de la Marina, Thomas Modly, no apreció lo ocurrido. «No estamos en guerra en el sentido tradicional de la palabra, pero tampoco estamos completamente en paz», destacó el jueves Modly al anunciar la salida del capitán en una conferencia de prensa.

Crozier «demostró tener un juicio extremadamente deficiente en el medio de una crisis» en su manejo de la carta, dijo Modly.

El Pentágono insta a sus militares a expresar sus críticas a sus superiores, respetando los rangos, y lo que el ejército estadounidense reclama al capitán destituido es haber permitido que su carta se filtrara a la prensa al copiar a una treintena de personas en su correo.

Además, indicó el Pentágono, el comandante tomó la decisión de dar cinco días libres a sus tropas en la última escala del Theodore Roosevelt, a comienzos de marzo en Vietnam, cuando el nuevo coronavirus arrasaba en Asia.