Iridio, el metal ultraescaso que abunda en los meteoritos

La resistencia a la corrosión y las altas temperaturas del iridio es tan extrema que se ha vuelto casi imprescindible en la fabricación de motores de avión, catalizadores de autos o tuberías de aguas profundas.

Su uso también se ha extendido a bujías, dispositivos médicos y electrónicos, e incluso se puede encontrar en relojes y brújulas en ínfimas cantidades.

Pero tan resistente es como escaso. Por eso, en lo que va del año el precio del metal ha crecido 131%, superando incluso al aumento del bitcoin.

Cercano a los US$6.000 la onza, el precio del iridio es más de tres veces mayor que el del oro y las perspectivas de analistas del sector es que seguirá creciendo.

Esta tendencia alcista se ha acelerado porque hubo disrupciones de producción durante el año pasado y porque ha aumentado la demanda por el metal, especialmente para el uso en pantallas electrónicas, según los datos de la empresa Heraeus Group.