T-MEC entra en vigor ante incertidumbre por Covid-19

El nuevo acuerdo de libre comercio de Norteamérica T-MEC, una promesa electoral del presidente estadounidense Donald Trump, entrará en vigor el miércoles en medio de la crisis del coronavirus, que ha sumido al mundo en la peor debacle económica desde la Gran Depresión.

Pero a pesar de las incertidumbres que supone la covid-19, que alterado gravemente los intercambios y las cadenas de suministro, autoridades y expertos ven con esperanza el flamante Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), que reemplazará al TLCAN que rige desde 1994.

«Los lazos económicos de la región son más sólidos», dijo el lunes el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.

«Cuando se despeje el panorama por la pandemia, nuestras empresas tendrán nueva claridad», dijo en una videconferencia.

Desde México, el presidente Andrés Manuel López Obrador, aseguró que el nuevo pacto traerá más inversión extranjera, más empleos y «bienestar» al país.

Es muy oportuno porque estamos por salir de la pandemia y necesitamos reactivar la economía», dijo.

El flujo comercial entre los tres países, que antes de la covid-19 representaban cerca del 30% del PIB mundial, alcanzó los 1,2 billones de dólares en 2019.

Millones de empleos dependen de una relación sólida y estable con nuestros socios», dijo el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, al calificar el lunes la entrada en vigencia del T-MEC como «vital» para mantener un comercio «libre y justo» en la región.

El T-MEC, sucesor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), fue firmado por los líderes de los tres países el 30 de noviembre de 2018, tras arduas negociaciones iniciadas en 2017 a instancias de Trump, que consideraba el viejo pacto una «catástrofe» para los intereses estadounidenses.

El presidente republicano, que busca la reelección en noviembre, celebró «el fin de la pesadilla del TLACAN» al promulgar a fines de enero el nuevo texto, cuya confirmación en el Congreso supuso idas y venidas por más de un año entre la Casa Blanca y la oposición demócrata, que exigía garantías de que México no incurriría en competencia desleal con los trabajadores estadounidenses.

Con el T-MEC «las posibilidades son enormes», opinó Steve Liston, director de la organización empresarial estadounidense AS/COA, al señalar oportunidades que no existían cuando se concibió el TLCAN, en particular en comercio electrónico.