‘CEAV se convirtió en un negocio para abogados’: Mara Gómez

En su carta de renuncia a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), entregada al Senado de la República, Mara Gómez Pérez acusó la operación de un grupo de abogados que convirtió en negocio la reparación del daño.

Se trata de no más de 20 litigantes que mantienen en tribunales al menos 453 solicitudes de amparo para obtener recursos que le representaría a la institución el pago de más de 3 mil millones de pesos.

En un país con altos niveles de impunidad, la CEAV se convirtió en un negocio para algunos abogados particulares que indiferentes ante el dolor se acercaron a algunas madres que buscan a sus hijos desaparecidos y a otras víctimas para litigar contra la CEAV y así obtener honorarios millonarios de hasta 60 por ciento d ellas compensaciones entregadas”, afirmó.

En entrevista con Excélsior días antes de presentar su dimisión al cargo, la extitular de la CEAV señaló que estos abogados vieron en la institución una “mina de oro” donde obtener recursos a costa de las víctimas.

Y son un puñadito así chiquito de abogados que en mi opinión personal están lucrando con el dolor y eso no se vale, no está bien, no se debe permitir. Ese es un problema que hace a esta institución atípica, no creo que haya otra institución del gobierno que tenga esta magnitud de juicios de amparo en su contra”, dijo.

Refirió que para combatir a esa mafia acudió a cada uno de los juzgados para contarle a los jueces la situación de CEAV y como estaban lucrando los abogados, algunos de ellos que incluso habían trabajo en la institución.

El modus operandi de los abogados es acercarse a las víctimas de delitos federales y decirles que tienen derecho a una reparación integral, y que es de muchos millones, 10, 15 o 20.

Las convencen de demandar a cambio de quedarse con entre el 40 y el 60 por ciento.

Al concluir su gestión de apenas 7 meses, Mara Gómez deja pendientes de cumplir al menos 323 resoluciones de amparo.

Explicó que de un solo caso existen 82 amparos con un monto promedio de 15 millones de pesos, que solo ese le costaría a la CEAV más de mil millones de pesos.